oct 8, 2013 - Mas alla de la butaca    Comentarios desactivados

MAS ALLA DE LA BUTACA: ¿ERA EL CINE MUDO TAN DIFERENTE AL SONORO?.

En realidad no, su diferencia sólo radica en la tecnología.

Cuando el cine nació lo hizo sin voz, sin sonido, pero no esto no significaba que era mudo, simplemente no se escuchaba nada al verlo, salvo un piano que recitaba una melodía contagiosa.

Era mudo por que la tecnología no se había hecho popular, por que desde siempre se había intentando agregarle sonido a las películas como así color.

Durante casi 30 años, el cine mudo reinó creando la base para que el cine sonoro surgiera y perdurara hasta hoy (agregando cada vez más tecnología para su disfrute). Durante esos años se crearon las formulas que darían origen a los géneros comerciales que conocemos hoy, la industria sobre la que funcionan y los autores detrás de los filmes que buscaban expresar más que entretener.

Es decir que, desde su creación en 1895 y hasta que comenzó el sonoro en 1927 aproximadamente el cine logró moldearse a como lo conocemos hoy, nada mas agregó el sonido sincronizado con la imagen y se aprovechó al destronar al mudo.

El cine sonoro tuvo el crecimiento que tuvo por que encontró un lugar en el en el inconsciente colectivo del público del siglo XX que buscaba entretenerse, o acercarse a este nuevo invento. Como los fotogramas se hacían entender, tantos los filmes de EE UU como los de Europa llegaban a todos los rincones en donde hubiera salas de cine (que no eran muchos) y el consumo aumentaba hasta transformarlo una firme opción y costumbre para el público.

La devoción creada alrededor de las estrellas se originó en durante esta época también, se demostró con la temprana muerte de Rodolfo Valentino, de quien se duda si hubiera seguido teniendo el mismo éxito con el sonido.

El cine sonoro no fue sólo de comedias físicas, tuvo grandes dramas como Pimpollos rotos (EEUU, 1919 de DW Grifith), El gabinete del Dr. Caligari (Alemania, 1920 de Robert Weine), Nosferatu (Alemania, 1922 de FW Murnau), El acorazado de Pomtempkin (URSS, 1922 de Sergei Eisenstein).

En el clásico musical Cantando bajo la lluvia(1952), se puede ver la transición que tuvieron que sufrir los actores para poder actuar hablando, en tono de comedia de manera sutil y con números musicales.

En la genial El ocaso de una vida (1950) se ve la decadencia de una estrella del cine mudo que con la llegada del sonoro no puede seguir teniendo éxito y la locura que esta le provoca. Dice este personaje, Norma Desmond al ser reconocido como una estrella del ayer, “Sigo siendo grande, son las películas las que se volvieron pequeñas”.

Pero el cine sonoro llegó, se instaló e hizo uso de todo lo que había descubierto durante este rico período. Así, si buscamos cual tema referente al séptimo arte, encontramos su origen y desarrollo durante el cine mudo, los efectos especiales.

Hoy los filmes del cine mudo que se conservan son considerados clásicos, y no sólo son las primeras películas, sino que son las primeras grandes películas.

MF palabrasdecine@hotmail.com

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