oct 15, 2012 - Criticas    Comentarios desactivados

Luces rojas, buenas actuaciones en un guión mediocre.

 

 

 

 

 

El director y guionista español Rodrigo Cortes había llamado la atención del mundo cinéfilo con sus primeros trabajos, pero su film de 2.010, Buried (Enterrado) lo convirtió en una sensación. Este film independiente,  que causó sensación en el festival de Sundance,  encerraba (literalmente) a su personaje principal bajo tierra y desde allí construía su historia, reproduciendo la presión, el cansancio y el terror que se podría experimentar en una situación así. Su siguiente trabajo fue algo más ambicioso, Luces rojas,  film coproducido entre España y EEUU y un presupuesto mayor a Buried y con un elenco que llama la atención.

Luces rojas, cuenta la historia de dos científicos que se dedican a investigar fenómenos paranormales y a demostrarlos como fraudes (cualquier semejanza con Los expedientes secretos X se resume en un poster que aparece en la oficina de los personajes, donde se ve la imagen del “ovni de Mulder” con la frase Quiero entender). Margaret Matheson  (la siempre eficiente Sigourney Weaver) y Tom Buckley (el cada vez más sorprendente Cillian Murphy)  trabajan por su causa indeteniblemente, pero cuando se enfrentan a un psíquico ciego (el increíble Robert de Niro) que puede tener poderes verdaderos el problema comienza,  pero es ahí cuando el guión que prometía decae lentamente.

Lo que parecía un guión original y atrapante se vuelve incongruente, ciertos detalles de la historia no encuentran justificativo en ella, perdiendo así la solidez que parecía tener.

Al ritmo constante de las escenas (claramente planificadas en cuanto a planos y movimientos) se le suma una interpretación fuerte de los 3 personajes mencionados; cada actor en su papel trasmite la energía necesaria para hacerlo creíble; es la historia lo que los traiciona.

A este trío se le suman Joely Ricardson, Elizabeth Olsen (la ascendente y joven  actriz de La casa muda, y la independiente Martha Marcy May Marlene) y un rostro conocido para el público argentino Leonardo Sbaraglia (quien ya había trabajado con Cortes en Concursante).

Rodrigo Cortes se muestra como un director/guionista hábil, pero al que le sienta mejor un presupuesto menor. Sin embargo en este historia logra armar un compendio interesante para  iniciarse en un tema apasionante como  son los fenómenos paranormales (la aparición video de Nina Kulagin, pruebas psíquicas con espíritus, etc.), no importa lo que uno crea.

 

Luces rojas funciona para un público que no exige una evolución lógica de un guión y para aquellos que disfrutan de las buenas actuaciones en conjunto.

MF (palabrasdecine@hotmail.com).

 

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