oct 9, 2012 - Criticas    1 Comment

Infancia clandestina, más que una mirada infantil.

Ya el título introduce a la temática de la película dando al espectador un lugar en donde ubicarse, pero no lo prepara para ser testigo de la dura vida que debe enfrentar su protagonista, un niño de 11 años, sin importar lo que se opine a nivel político.

En 1.979 la familia de Juan vuelve a la Argentina, tras estar en el exilio por la dictadura militar, el film trata sobre su adaptación a este mundo y como vive su vida como hijo de montoneros en plena lucha.

El director del film (Benjamín Ávila), quien también escribió el guión junto a Marcelo Müller; basó esta historia en su experiencia personal y esto se ve, ya sea por la familiaridad de las escenas y ciertas acciones que sólo una persona que lo vivió puede trasmitir (la negación a izar la bandera, la celebración del falso cumpleaños).

El film transcurre a un ritmo constante que intriga y cautiva, dando a conocer la historia de a poco y de manera creíble. La solidez de cada personaje se encuentra en su accionar justo y en la notable actuación de todo su reparto (destacándose Ernesto Alterio).

La seriedad del tema del film se ve resaltado por unos primeros planos de los personajes que lo dotan de una belleza particular. Ésta a su vez se intercala en un buen trabajo de montaje, con dibujos animados que se estampan en la pantalla cuando la violencia tiene lugar haciéndola más gráfica (si se permite un pequeño juego de palabras).

Ávila logra en el retrato del protagonista algo muy difícil, su paso precipitado a la madurez. Éste es tan claro que no es necesaria una voz en off para comprender su sufrimiento, su curiosidad, sus impulsos y sobre todo su valentía.

Infancia clandestina es un drama sencillo y claro que trasmite a través de la mirada de un niño las dificultades que la historia obliga a vivir.

 MF palabrasdecine@hotmail.com

Infancia Clandestina, Argentina 2.012

1 Comentario

  • ¡¡¡Muy buenas las críticas Mumi!!! Habrá que verlas nomás… Después te cuento. ¿Por casualidad no necesitás un corrector literario jeje? Te mando un beso y me encanta que estés con este nuevo emprendimiento.