jul 14, 2013 - Homenajes    Comentarios desactivados

HOMENAJE: EXPIACIÓN, DESEO Y PECADO. GRAN HISTORIA CONTADA EPICAMENTE.

En el 2.007 se estrenó el segundo filme del inglés Joe Wright (había debutado en la dirección con la hermosa Orgullo y Prejuicio dos años antes) convirtiéndolo en unos de esos directores nuevos cuyas películas despiertan interés y animan la idea de encontrar verdaderos autores en la producción fílmica contemporánea.

Se trataba de Expiación, deseo y pecado, basada fielmente (pareciera que la novela sirve de guión exacto del film) del también inglés Ian McEwan, protagonizada por James McAvoy y Keira Knightley (con quien Wright ya había trabajado en Orgullo y prejuicio y el año pasado con obra clásica literaria, Ana Kareninna).

El film comienza un día de 1935, para ir después a 1939, durante la segunda guerra mundial y un presente situado hace unos años, contando la historia de amor entre Cecilia, la hija de una adinerada familia inglesa y el hijo de la mucama Robbie, quien con la ayuda de la familia irá a estudiar medicina teniendo un futuro brillante por delante. Por una situación problemática impulsada por la hermana de Cecilia, Briony de 13 años, la joven pareja es separada y Robbie termina en cárcel.  Años después él pelea por los aliados en Francia y Cecilia trabaja como voluntaria en Londres mientras siguen buscando la forma de estar juntos y Briony intenta resolver el problema que provocó siendo niña buscando deshacer lo que hizo.

El drama se divide en tres partes claras (los momentos históricos descriptos antes) y está dispuesto desde el punto de vista de Briony  a pesar de las miradas de los demás personajes se entrecruzan durante diferentes momentos de la historia, resuelto elegantemente con una cámara lenta hacia atrás que sutilmente marca la posición de los personajes.

El personaje de Briony tiene una personalidad particular y vocación hacia la escritura que pasa a transformar la historia; su imaginación, su temperamento, su necesidad de escribir terminan de provocar varios de los acontecimientos conflictivos, así el destino y las consecuencias de sus acciones impulsan la evolución de los personajes, es imposible escapar a la circunstancias, a la guerra y al amor.

Lo que se debe destacar es el ritmo pausado de la narración y como en pocos diálogos contundentes y un juego del tiempo se logra establecer una relación de identificación con los personajes a pesar de verlos un día en esa primera parte y luego sentir su conflicto cuando estalla la guerra para llegar a un final en nuestros tiempos.

La música se destaca por su bella armonía y por incluir el sonido de las teclas de una máquina de escribir, identificando a Briony.

Mas allá de la adaptación de una hermosa historia se suma una impecable dirección de arte y buenas actuaciones, este film cuenta con una emoción contenida que se vive en cada escena que pasa, es un drama humano como pocos que relaciona la guerra una interior de los infortunios del destino, como ciertas acciones pueden afectar el resto de una vida en muchas áreas y el amor y la escritura.

Sin ser un film bélico en sí, la guerra resuena en todo su pasar, desde la imágenes atroces que vive Robbie en la Francia ocupada (incluyendo una toma sin cortes de la evacuación de los aliados en Dunquerke que resulta impresionante y no por sólo ser una toma secuencia, sino que está genialmente lograda combinando todos los elementos cinematográficos posibles, fotografía, movimientos de personajes por toda la pantalla, sonido y duración); o la presión de los ciudadanos ingleses por los bombardeos a Londres, y sobre todo el trabajo voluntarios de las enfermeras.

Expiación deseo y pecado es un film que hace recordar a las grandes historias de amor o películas bélicas del Hollywood clásico donde la belleza de la imagen se suma a un drama descomunal, todo a gran escala para hacer sentir más al espectador.

M (palabrasdecine@hotmail.com).

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