may 31, 2013 - Criticas    Comentarios desactivados

EN TRANCE: EL INCONSCIENTE Y EL CONSCIENTE SE ENTRELAZAN HASTA EN LAS PELÍCULAS.

En trance, el último film del inglés Danny Boyle (Tumba al ras de la tierra, Trainspotting, ¿Quién quiere ser millonario?, 127 horas), combina suspenso y acción en el mundo real y el de la mente humana, en una película atrapante que obliga al espectador a prestar atención y revisar cada detalle sin complicarlo demasiado.

Simon trabaja en una casa de subastas de arte en Londres, debido a que tiene acceso a las pinturas participa en un robo, pero tras un fuerte golpe en la cabeza olvida en donde dejó el valioso cuadro. Francq el ladrón que ideó el plan, busca recuperar la obra de arte con sesiones de hipnosis que serán dadas por la especialista Elizabeth, quien también quiere parte del motín.

Como en sus otros filmes, sus personajes tienen una moral cuestionable y una gran codicia que los conduce a problemas, en donde el dinero está de por medio. La naturaleza ambiciosa y egoísta de estas figuras se ven encarnados perfectamente por cada actor convirtiéndose en uno de los aciertos del film. El escocés James McAvoy con un aspecto inocente y de culpabilidad, es el joven con problemas con el juego que se obliga a robar para pagar sus deudas, el francés Vincent Cassel (que está trabajando cada vez más en el mercado anglo) es el ladrón sin escrúpulos que busca desesperadamente su motín, no importa l cómo y la norteamericana Rosario Dawson cierra el triángulo como la especialista en hipnosis que sabe como controlar la mente, sobre todo la de estos hombres.

El guión escrito por John Hodge (quien había trabajado con Boyle en sus primeras películas, en las que también coincidía Ewan McGregor) comienza con un ritmo que no decae, aunque por momentos la historia parace no tener rumbo, ya que los pasajes entre el mundo real y el de la mente se cruzan buscando intriga y puede llevar a la confusión, aunque al poco tiempo todo se alinea nuevamente.

A la narración ágil y la intriga constante se suma un montaje acelerado (ya una marca de Boyle) y una banda sonora que parece acompañar a los personajes y no al film en sí; ya que son ellos quienes lo escuchan.  Esta agilidad también se ve reflejada en las tomas desde diferentes puntos de la misma escena, en donde el sonido las acompaña adecuadamente, lo que maximiza aún  más el labor de montaje, sobre todo si tenemos en cuenta que la duración total del filme no llega a las 2 horas.

En trance es un film entretenido de acción que parte de un robo, para ir después dentro de la mente humana y sus oscuras intenciones en donde el montaje es un personaje más.

MF. (palabrasdecine@hotmail.com)

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