may 24, 2013 - Criticas    Comentarios desactivados

EL GRAN GATSBY: LA DIRECCION DE ARTE NO ES SUFICIENTE

El gran Gatsby era una de las películas más esperadas del 2.013, prometía en sus trailers una buena historia con un espectacular despliegue visual y un elenco joven encabezado por Leonardo DiCaprio; finalmente se estrenó y sólo dejó sus elaboradas escenas de fiesta, que se veían en los adelantos.

Dirigida por el australiano Baz Lurhman y basado en clásico literario del mismo nombre, El gran Gatsby gasta todo su arsenal colorido y atractivo visual en sus primeros minutos con un ritmo vertiginoso, casi hasta que se empieza a develar el misterio del intrigante Gatsby y también se deshace cierto encanto que el film parecía tener.

La dirección de arte o ambientación, como en todos los filmes de Lurhman parece ser lo más interesante y en donde se pone hincapié. Aquí se expone en las escenas de la fiestas de Gatsby, en donde abundan los extras, en su mayoría bailarines, la disposición de los ambientes de la gran mansión, los audaces movimientos de cámara que llevan al espectador a un mundo de fantasía y la caracterización de los personajes en donde todo está hecho a gran escala, hasta los llamativos colores que usan en su vestimenta (en un momento Gatsby usa rosa!), pero se deja en un segundo plano otros aspectos del film que lo llevan a ser uno más del montón. El guión resulta una historia un poco insulsa, donde los personajes se mueven sin motivo y donde sus intenciones no son claras.

Como en Moulin Rouge, aunque sea un filme de época la música es más moderna entonando de buena forma, el productor musical es el conocido Jaz Z.

DiCaprio (quien había trabajado con Lurhman en Romeo + Julieta de William Shakespeare)  se ve incomodo en el traje del personaje, no parece ser el misterioso hombre que capta la atención del narrador del film, Nick Carraway, interpretado por Tobey Maguire. El objeto de afecto   de Gatsby es la siempre eficiente Carey Mulligan, quien en este film sólo parece una muñeca de porcelana.

Si se destaca la presentación de los dos personajes principales, Gatsby pensativo en la oscuridad junto al agua, de espaldas en un segundo plano y Daisy detrás de un sillón mostrando sus manos con brillantes anillos y sus pies con graciosos zapatitos, para después recién vemos su cara delicadamente maquillada.

El gran Gatsby es un filme entretenido y colorido que no aburre, pero no aporta al espectador, ya que deja un sabor artificial.

MF. (palabrasdecine@hotmail.com)

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